martes, 28 de diciembre de 2010

Un 2010 para el recuerdo

Este viernes se acaba 2010, el año más importante y bonito de la historia del fútbol español. Sin duda, lo sucedido este pasado verano en Sudáfrica quedará grabado en la memoria de todos los españoles, futboleros o no futboleros, madridistas o culés, de izquierdas o de derechas, del norte o del sur,… todos recordaremos 2010 como el año en que fuimos campeones del mundo. El grupo liderado por gente como Xavi, Iniesta, Casillas o Villa ha abandonado el habitual camino de decepciones del fútbol español por un lugar en la gloria del fútbol mundial. Seguro que a partir de ahora llegarán momentos duros y momentos dulces, pero al menos ahora ya sabemos que España también puede ser campeona.

A nivel de clubs también ha sido un buen año, aunque no se pueda decir que haya llovido a gusto de todos. Simplemente con recordar que la mayor alegría para el madridismo la provocó la eliminación del Barça a manos del Inter en las semifinales de Champions ya se hace uno la idea de cómo ha sido el año para los blancos. Y es que un año sin títulos nunca será bueno para un club que si ha sido el más grande de la historia ha sido a base de lograr trofeos. A pesar de esto y del mal sabor de boca que dejó el 5-0 ante el Barcelona, el Madrid sigue a dos puntos en liga y con la esperanza de completar una gran temporada. Y es que el Real Madrid está sacrificando muchas cosas para batir a este Barça.

En cambio en Barcelona, el 2010 ha sido de nuevo un gran año. A pesar de no lograr tantos títulos como en 2009, la sensación que deja este año en los culés es igual de buena, ya que a pesar de no ganarlo todo el equipo se ha confirmado como la referencia del fútbol mundial en la actualidad. Nunca un estilo de juego había generado tanta admiración, y empieza a haber unanimidad en el mundo del fútbol en que este Barça es el mejor equipo de la historia. Y como muestra, los tres finalistas del Balón de oro son tres canteranos que simbolizan mejor que nadie el gran trabajo hecho en Can Barça durante las dos últimas décadas.

Y del resto de clubes españoles, este 2010 ha sido especial para uno en concreto. Un grande de España que ha vuelto a saborear la gloria después de muchos años. Y es que la montaña rusa en la que se ha convertido el Atlético de Madrid ha tocado el cielo en dos ocasiones este año, dos títulos que por fin le recuerdan a sus aficionados el por qué de ser del Atleti.

domingo, 26 de diciembre de 2010

La necesidad de autocrítica sobre el dopaje

Viendo los resultados obtenidos por los deportistas españoles en este año 2010 que ahora acaba se podría decir que la salud de nuestro deporte es excelente. Rafa Nadal se ha confirmado como mejor tenista del planeta con una temporada casi perfecta, Fernando Alonso ha vuelto a luchar por el campeonato del mundo y sólo una decisión errónea de su equipo le ha apartado del título, Pau Gasol ha conquistado su segundo anillo de la NBA, en motociclismo se ha conseguido un triplete histórico y, como guinda, la selección de fútbol nos dio en Julio nuestro primer mundial, esa gran espinita que teníamos clavada todos los españoles.

Pero a pesar de todos estos éxitos y alegrías, hay una asignatura que no permite al deporte de nuestro país alcanzar la matrícula de honor. Un problema por el cual el mundo no admira a nuestros deportistas y sus proezas como es debido. Y ese problema es, como no, el del dopaje. Y es que los continuos casos de doping en España y, sobre todo, la actitud que se suele tener hacia esos casos hacen que el resto del mundo sospeche de todos nuestros deportistas, los tramposos y los no tramposos, que afortunadamente son la mayoría.

España debe reconocer su falta de firmeza en este asunto y cambiar su actitud. No puede ser que cada vez que uno de los nuestros da positivo o se ve envuelto en una trama de dopaje nuestra primera reacción sea pensar que hay un error y que el deportista en cuestión es inocente. Las excusas del tipo “esto es la envidia que nos tienen”, o “estos de L’equipe van a por nosotros” deben acabarse. También deben terminar las reacciones de nuestros dirigentes diciendo que no sabían nada, limpiándose las manos simplemente para conservar su puesto. No puede ser que una atleta española siga recibiendo premios públicos una vez le han pillado con doping.

Si nos mostramos firmes con los tramposos y no hacemos como si no hubiera pasado nada dejaremos atrás nuestra mala fama y nuestros campeones podrán ser admirados en el mundo entero sin que nadie pueda sospechar de ellos. Casos como el de Contador debe resolverse rápido y sin miramientos, y si no hay pruebas de que no se haya dopado, debe ser sancionado y desposeído del Tour que ganó este año, por mucho que nos duela. Es responsabilidad de todos eliminar la sospecha de dopaje que hay sobre nuestro deporte.

jueves, 9 de diciembre de 2010

Puente de controladores, polémicas, canteras y goles

Ayer terminó el esperado puente de la Inmaculada, cinco días de fiesta que comenzaron empañados por una huelga ilegal y salvaje de los controladores aéreos que nos generó problemas a muchísimas personas, en algunos casos problemas con solución y en otros sin solución. Y, cómo no, también marcó la actualidad deportiva de estos días, que pasaba como siempre por los partidos de liga de Madrid y Barça. Pero vayamos paso a paso.

El primer turno del sábado le tocaba al Barcelona, que jugaba en Pamplona ante Osasuna un partido tradicionalmente difícil de ganar. Pero esta vez el Barça no tuvo mucho problema. Jugó como lo lleva haciendo este último mes, perfecto, y se llevó los tres puntos con un 0-3 que vuelve a demostrar la superioridad de los de Pep respecto a sus rivales. Messi volvió a marcar, por partida doble, y a asistir, faceta en la que este año también se está saliendo. Y cuenta con dos socios en la delantera, Pedro y Villa, con los que se entiende a la perfección. Pero, desgraciadamente, la noticia del partido no estuvo en el campo sino en las 24 horas anteriores, por lo que tenemos que volver a los controladores.

La huelga dejó al Barça sin el avión que le tenía que llevar a Pamplona, y a partir de ahí se desató la “tormenta”. Las informaciones que iban llegando el sábado dejaban al club culé en muy mal lugar. Con el resto de equipos damnificados viajando por carretera, los azulgranas parecía que se negaban a viajar y, lo que es peor, la federación hablaba de jugar el partido el domingo. Ante esto, todos los medios comienzan a hablar de vergüenza y trato de favor hacia el Barça. Al final, el equipo viaja en tren y autobús llegando tarde al partido. Al acabar, todos los involucrados explican lo que realmente había pasado. El viernes el Barça pregunta a AENA y le responden que podrá viajar el sábado, pero el sábado la huelga sigue en pie, por lo que es la Federación la que le dice que si no hay avión el partido es el domingo. Pero Osasuna al ser consultado se niega a aplazar el partido, por lo que la Federación se echa para atrás y llama al Barça a las 15.30 diciendo que tienen que viajar. El Barça, sale a las 4 y, lógicamente, llega tarde al Reyno de Navarra. Al final la culpa era de la Federación, que se equivoca asegurándole al Barcelona que se aplazaría el partido, y mas aún sin el permiso de Osasuna. Pero ya es demasiado tarde para desdecirse en algunos medios, que ya habían colocado a Guardiola en el ojo del huracán, señalándole como el culpable de este y otros males del fútbol español. Al día siguiente, muchos prefieren decir que todos mienten para seguir difamando del entrenador azulgrana. Y es que este año, tras la manita del lunes, la habitual campaña de desestabilización y difamación hacia el Barça por parte de algunos medios se ha adelantado, y esta vez el objetivo número uno es Guardiola. Veremos si la campaña tiene el resultado que no obtuvo los dos años anteriores.

El siguiente en jugar era el Madrid, que buscaba redimirse después del 5-0. Ganaron, como era de esperar, con dos goles de Cristiano Ronaldo, que está en un momento de forma impresionante y, como Messi, parece que mete goles casi sin querer. El Madrid puede que no diese la talla en Barcelona, pero sigue siendo un gran equipo, muy superior al resto de conjuntos de la liga española. Pero la noticia no estuvo allí, y es que Mourinho, que contaba con la baja de Higuaín, decidió sustituirle con Lass y no con Benzema, como todo el mundo esperaba. La explicación después del choque fue que era un partido para ganarlo, y no para dar espectáculo. Algo extraño teniendo en cuenta que el Madrid no ganó el partido hasta que Mou sacó un delantero por un centrocampista. Esperemos por el bien del espectáculo, del cual este año los blancos han ofrecido mucho, que el trivote haya sido sólo cosa de un partido.

El resto del puente ha venido marcado por la designación de los finalistas al Balón de Oro y por los intrascendentes partidos de Champions de ambos equipos. Lo primero es una noticia histórica para el Barça y para el fútbol español. Tres jugadores formados en la cantera azulgrana elegidos como los tres mejores de 2010. Un dato, que unido a otros como que la selección campeona del mundo contaba con nueve canteranos del Barça, o que el actual mejor equipo del mundo tiene en su once ideal a ocho jugadores formados en el club, demuestra que el trabajo bien hecho da resultados. Y el martes se confirmó, ya que un equipo plagado de suplentes y jugadores del filial le ganó cómodamente al Rubin Kazan, equipo al que los titulares no habían sabido ganar en los anteriores enfrentamientos. Y para más gloria de la cantera, los goles los marcaron dos jugadores del B. Y ayer cerró el puente el Madrid ante el Auxerre, partido sin mucha historia por lo poco que se jugaban y por la alineación llena de suplentes que preparó Mourinho. Pero el partido valió para la reivindicación de Benzema, tres goles y un gran partido del francés. Ahora toca esperar para ver si Mou le da bola el domingo en Zaragoza o sigue apostando por el trivote. Sin duda, sería bastante duro para él quedarse fuera del equipo después del hat-trick y con la baja de Higuaín.

viernes, 3 de diciembre de 2010

Ahora que ha terminado el clásico, ¿qué hacemos?

Después de varios meses esperando el clásico como si del fin del mundo se tratase, por fin llegó el partido, se jugó y el Barça le pasó por encima al Madrid. Pero a pesar de lo que parecía, el mundo no se acaba aquí, hace ya cuatro días del partido y una nueva jornada de liga terminará de pasar la página del derbi. La pregunta es ¿qué podemos esperar a partir de ahora?

El gran perjudicado, el Real Madrid, jugará mañana ante el Valencia en el Bernabeu, duro rival para cerrar esta semana negra para el madridismo, y más aún si tenemos en cuenta las numerosas bajas que tienen los blancos. Pero no nos dejemos engañar, a pesar de lo sucedido el lunes, el Madrid, igual que el Barça, sigue estando por encima del resto de equipos de la liga española. No digo que sea imposible una victoria del Valencia, pero sí que eso supondría una enorme sorpresa.

La lectura del partido del lunes es que “cara a cara” el Madrid está lejos de batir a los azulgrana, pero la liga son dos enfrentamientos directos frente a 36 jornadas en las que no se enfrentan entre sí, y los de Mou se encuentran todavía a dos puntos del Barça. Si el Madrid de Juande fue capaz de no perder un partido desde su visita al Camp Nou y mantener la emoción en la liga hasta el 2-6, imagínense lo que puede hacer el Madrid de Mourinho, que no había conocido la derrota hasta esta semana. A esto se le suma la facilidad histórica que tienen los merengues para ganar partidos. Siempre he creído que si hay un equipo capaz de ganar simplemente con la camiseta ese es el Real Madrid.

Así que Mou sabe perfectamente que lo del clásico, por mucho ridículo que hiciese su equipo, son sólo tres puntos menos, y que si el Madrid vuelve a ser la máquina de ganar partidos que era hasta la semana pasada, no tardará en recuperarlos. Además, el Barcelona nunca ha sabido ganar partidos con la camiseta, siempre ha necesitado jugar bien al fútbol para lograr la victoria. De ahí que Guardiola avise antes de cada partido diciendo que “sabemos que si no hacemos un buen partido lo perderemos”. Él sabe lo que se dice, ya que conoce el club mejor que nadie.

Precisamente por todo esto, el reto del Barcelona a partir de ahora es continuar mirando hacia delante sin volverse locos recordando gestas como la del lunes. De hecho, Pep ha reconocido éste como uno de sus trabajos más difíciles con los jugadores, pero lleva dos años consiguiéndolo, tiempo suficiente como para confiar en esta plantilla, aparentemente insaciable de éxitos. Así que de aquí a Navidad, con dos salidas históricamente complicadas para los culés (Osasuna y Español), el objetivo del Barça debe ser no dejar escapar más puntos para llegar líderes a Enero, ya que en ese mes el calendario se complica con la disputa de la copa, y luego debe llegar el habitual bajón físico debido al planning de preparación diseñado a principio de temporada.

En definitiva, que la temporada no acabó el lunes, ya que la carrera entre los dos grandes continúa, y se presenta frenética y bastante más competida que el partido del otro día. Es lo bueno que tiene el fútbol, que siempre hay un después del que seguir disfrutando.