domingo, 26 de diciembre de 2010

La necesidad de autocrítica sobre el dopaje

Viendo los resultados obtenidos por los deportistas españoles en este año 2010 que ahora acaba se podría decir que la salud de nuestro deporte es excelente. Rafa Nadal se ha confirmado como mejor tenista del planeta con una temporada casi perfecta, Fernando Alonso ha vuelto a luchar por el campeonato del mundo y sólo una decisión errónea de su equipo le ha apartado del título, Pau Gasol ha conquistado su segundo anillo de la NBA, en motociclismo se ha conseguido un triplete histórico y, como guinda, la selección de fútbol nos dio en Julio nuestro primer mundial, esa gran espinita que teníamos clavada todos los españoles.

Pero a pesar de todos estos éxitos y alegrías, hay una asignatura que no permite al deporte de nuestro país alcanzar la matrícula de honor. Un problema por el cual el mundo no admira a nuestros deportistas y sus proezas como es debido. Y ese problema es, como no, el del dopaje. Y es que los continuos casos de doping en España y, sobre todo, la actitud que se suele tener hacia esos casos hacen que el resto del mundo sospeche de todos nuestros deportistas, los tramposos y los no tramposos, que afortunadamente son la mayoría.

España debe reconocer su falta de firmeza en este asunto y cambiar su actitud. No puede ser que cada vez que uno de los nuestros da positivo o se ve envuelto en una trama de dopaje nuestra primera reacción sea pensar que hay un error y que el deportista en cuestión es inocente. Las excusas del tipo “esto es la envidia que nos tienen”, o “estos de L’equipe van a por nosotros” deben acabarse. También deben terminar las reacciones de nuestros dirigentes diciendo que no sabían nada, limpiándose las manos simplemente para conservar su puesto. No puede ser que una atleta española siga recibiendo premios públicos una vez le han pillado con doping.

Si nos mostramos firmes con los tramposos y no hacemos como si no hubiera pasado nada dejaremos atrás nuestra mala fama y nuestros campeones podrán ser admirados en el mundo entero sin que nadie pueda sospechar de ellos. Casos como el de Contador debe resolverse rápido y sin miramientos, y si no hay pruebas de que no se haya dopado, debe ser sancionado y desposeído del Tour que ganó este año, por mucho que nos duela. Es responsabilidad de todos eliminar la sospecha de dopaje que hay sobre nuestro deporte.

No hay comentarios:

Publicar un comentario